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miércoles, 27 de mayo de 2015

Las Live (3)

A las diez de la noche estábamos todas en el hospital esperando a que nos dejaran entrar a ver a Yle. Poco después apareció la madre de Yle, estaba muy triste.

-Hola chicas – nos dijo apenada – Ylenia está muy mal, los médicos dicen que puede que no se recupere.

-Pero eso no puede ser – dijo Yara sollozando – Yle se recuperará ella es fuerte verá como se pondrá bien.

Las demás no podíamos ni hablar, solo pensábamos en ver bien a Ylenia.

-Según volvía a casa se encontró con un chico, creo que se llamaba Samuel, - dijo la madre de Ylenia – él me ha contado que la iba acompañar a casa, se pararon en un semáforo que estaba en rojo, cuando este se puso en verde empezaron a cruzar, pero un coche se atravesó atropellando a Ylenia y levantándola por los aires, él se pudo retirar.

-¿Y dónde está ahora Samuel? – pregunté yo

-Se ha tenido que ir a casa, no quería preocupar a sus padres, después de contar lo sucedido a la policía se ha marchado – contestó

-¿Y el hombre del coche se sabe quién es? – preguntó esta vez Rebeca

- Si, iba borracho, lo cogió la policía poco después del accidente.

- ¿Y sabéis algo de él? – volvió a preguntar Rebeca

-No, ahora mismo solo pienso en que mi hija se recupere. Chicas iros a casa, mañana venís a ver a Yle, debéis descansar.

-De eso nada – contestemos todas a la vez – Nos quedaremos esta noche mínimo.


Pasemos toda la noche en el hospital, sin recibir noticias de Yle, tampoco nos dejaron entrar a verla, lo que nos hacía sentir más preocupadas aún.


Al día siguiente en la mañana se acercó un médico a nosotros:

-Hola chicas, me han dicho que vosotras sois las amigas de Ylenia. Debéis saber que vuestra amiga se encuentra en coma y creemos que no despertará en varios días, se encuentra grave y no sabemos muy bien que le ocurre, tiene un fuerte golpe en la cabeza, seguramente la tengamos que operar – nos dijo.

- No puede ser, tienen que hacer todo lo posible por favor – dije yo sollozando – Yle tiene que salir de esta.

-El golpe que se ha dado ha sido muy fuerte, pero saldrá bien de la operación – me contestó el médico – no os preocupéis chicas, ahora me debo marchar, voy a ver qué tal se encuentra Ylenia, os dejaré ir a verla antes de que la operen.


Una vez que se había marchado el médico todas nos echamos a llorar, Yle para nosotras era una gran amiga, y no queríamos perderla, necesitábamos verla cuanto antes.

A la media hora apareció el médico, este nos dijo que podíamos entrar a ver a Ylenia, también nos dijo algo más, pero nosotras no le escuchamos, habíamos salido corriendo a la habitación a ver a nuestra amiga.

Cuando entremos en la habitación fuimos corriendo a abrazar a nuestra amiga.
Todas estábamos muy tristes, no podíamos ver a Yle así, tumbada en esa cama, sin abrir los ojos y sin hablar. Llevábamos poco tiempo sin ella, pero solamente el hecho de saber que nos podría dejar en muy poco tiempo nos horrorizaba, no lo veíamos posible.

-Yle recupérate por favor tienes que salir de esta tu eres fuerte – dije yo

-¿Sabes qué, Yle? Pronto estarás tan feliz como siempre, además seguro que Samuel te está esperando – dijo Rebe

- Y tú no le dejarías esperar mucho, es muy guapo y ayer estabas muy contenta con él. – esta vez fue Yara la que habló

- Y no solamente por él, nosotras también te queremos y queremos que todo sea como antes, sin ti no seríamos las mismas. – dijo Yasmina

En realidad nada no sabíamos si Yle nos oía o no, pero teníamos esa esperanza, y la debíamos animar, quizá ella escuchaba todo lo que ocurría a su alrededor y lo mejor era animarla.

-Nunca os abandonaré. Las Live no serían lo mismo sin mí y lo sabéis – dijo de repente Yle.

Todas nos quedamos estupefactas, Yle había salido del coma, rápidamente nos abalanzamos todas sobre ella y la abracemos.
Yle había escuchado todo, y parece ser que gracias a nuestras palabras despertó, no nos lo podíamos creer.

- Yle, nunca sabes cuándo sorprendernos – dije yo emocionada – cuando pensábamos que estábamos a punto de perderte vas tu y nos saltas con unas de tus bromas.

- He estado escuchando todo lo que han dicho sobre mí, he escuchado al médico, a mis padres y a vosotras, todos estabais muy mal, pero yo no era capaz de hacer nada. Sé que ahora me van a operar, yo quería hablar con alguien para tranquilizaros antes de empezar la operación, y por fin he podido hacerlo. Chicas vosotras habéis sido las que han hecho eso posible, muchas gracias os quiero mucho. – dijo Yle emocionada

- Nosotras sí que te queremos, verás como sales de esa operación en seguida, voy a ir a avisar a tus padres, están muy preocupados, se llevarán una alegría. – dijo Yara que enseguida salió de la habitación.

Al cabo de unos segundos llegaron los padres de Ylenia, abrazaron a su hija fuertemente mientras nosotras salíamos de la habitación, deberíamos dejarlos solos un rato.

Minutos después los médicos sacaron a Yle de la habitación, en el pasillo nos dejaron desearla verla por última vez antes de operarla. Sabíamos que la operación saldría bien así que decidimos irnos a casa para cambiarnos y descansar un poco antes de poder volver a verla.

Continuará...